Quema mucha leña.
Te veo ahí enfrente de mi, tan cerca y a la vez con tanto espacio entre nosotros que no sé cómo acortar. Y la desespereción se me asoma por los ojos mientras tu sonríes y me matas y me revives. Quiero estar contigo, que cierres la puerta con llave y te quedes para siempre encima de mi.
Si quieres, nos podemos poner los tapones en los oidos para no dejar entrar al mundo.