Little Miss Wonderful

Así soy yo.
Apr 09
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Hagamos un trato.

Hagamos un trato. Te cambio mis últimos pensamientos antes de dormir por los tuyos de pensamiento libre. Si quieres, te puedo prestar los escalofríos de mi piel cada vez que me pasas cerca y todos los deseos que le he confiado a mi almohada desde que te apareciste, pero tú tendrás que prestarme tus pasos distraídos y los tapones para los oídos en las noches. Te regalo todos los besos que quieras a la hora que se te antojen y mis dedos jugando con tu pelo, mi ropa tirada en tu piso, mi ombligo y mis piernas que sé que te encantan si tú me dejas jugar con tu cuello y tus orejas cada que se me de la gana, ajá?… Ah! Y si quieres, podemos intercambiar tatuajes de vez en cuando, te dejo volar con las alas de mis mariposas si me dejas memorizar tu 1975 y pedirle un deseo a la estrella azul que descansa en tu hombro izquierdo. Te diría que te regalo la sonrisa estúpida que provocas y los latidos extras del corazón, pero esas dos cosas me gustan demasiado. A cambio te doy mi sombra y mi conocimiento empírico, mis pies juguetones y mis manos maravillosas. Yo quiero la luz de tus ojitos que me vuelve loca, y si se puede tu locura también. Sabes qué si te voy a pedir así como a la de afuerzas? tu risa. Porque has de saber que mis demonios se mueren cada que te ríes así, como niño al que nada le preocupa. Por cierto, también me puedes regalar tus preocupaciones si se te da la gana, yo ya veré que hago con ellas. Y tus miedos, y todo lo que no te guste y te moleste. Claro que eso no es de a gratis, a cambio me vas a tener que tomar de la mano cuando camines por la calle y también cuando hagamos el amor. Y hablando de esas cosas, te prometo nunca cansarme de hacer el amor contigo. Así NUNCA, ajá?… hasta podría intentar prepararte el desayuno a la mañana siguiente (y mira que yo no soy de esas cosas), porque me gustas contento. Y bueno, te puedo prometer miles de cosas más, y regalarte momentos y risas y experiencias y colores y cuentos y días y palabras y miradas y anécdotas; así todas bien bonitas. Es más, ahí te va: Te regalo todo. Todita yo para ti, y mira que no me parezco a cualquiera. Si quieres me pongo un moño rojo, o lencería de encaje, o hasta me ando untando crema batida o chocolate o lo que se te hinche la gana. Qué dices, hacemos negocio?…

Ahí te la dejo. Y es que muero de ganas de verte, Diablo Guardián. Porque te digo, conmigo puedes hacer lo que quieras. Lo que quieras, ajá?… Te va a encantar.

Ya te está encantando, más bien.